NUEVO MODELO ENERGETICO

El mercado energético mundial esta creciendo a un ritmo constante entorno a un 2% anual y está basado principalmente en el consumo de combustibles fósiles. En el caso de España este aumento de la demanda ha sido espectacular, triplicándose el consumo en las tres últimas décadas y creciendo muy por encima del PIB.

El desarrollo sostenible es un elemento clave de la política económica de los gobiernos de la UE. Por ello, hay un decidido interés en el fomento de la utilización de las fuentes de energía renovable y de los sistemas con alto rendimiento. Los planes energéticos de la comunidad europea, tienen como principal objetivo alcanzar un nuevo modelo energético sustentado en la eficiencia, el ahorro y el empleo de fuentes inagotables.

Paralelamente, el cumplimiento del protocolo de Kyoto obliga a reducir las emisiones de CO2 para lo que se establece un mercado especial de comercio de emisiones. Todas las empresas que superen los niveles asignados deberán a corto plazo comprar derechos. Existen tres principales objetivos: conservar el medio ambiente empleando sistemas de generación que reduzcan la emisión de gases contaminantes, disminuir la dependencia energética de las importaciones de combustible del exterior y estructurar un modelo de futuro a largo plazo con una participación en crecimiento de las energías más limpias e inagotables que existen en la naturaleza.

Para lograr estos objetivos uno de los principales medios puestos en marcha es la generación distribuida a través de autoproductores. Las empresas y los particulares tienen la posibilidad de convertirse en productores de energía en el denominado régimen especial, en el que se incentiva mediante primas la producción energética. El régimen especial incluye la cogeneración, la trigeneración, la biomasa, la hidráulica, la energía eólica, la energía fotovoltaica y termosolar.

Las inversiones en este tipo de fuentes de energías se encuentran principalmente reguladas a través del RD 661 de 2007, el cual ofrece un marco jurídico y económico estable y duradero, que garantiza el crecimiento de la participación de estas fuentes de energía en el mercado nacional.